Qué hacemos

Nuestros proyectos

Las necesidades, las prioridades, el contexto… no siempre son los mismos. Nuestros proyectos han ido evolucionando con el tiempo, se han amoldado a la realidad que se dibujaba ante nuestros ojos, pero nunca hemos renunciado a combatir por uno solo de ellos. Convertida la Maternidad de Talloum en centro de referencia para las mujeres embarazadas de la zona, hemos puesto el foco en la lucha contra la mutilación genital femenina. Aunque, no por ello, la Maternidad ha dejado de funcionar a pleno rendimiento. Realizamos ecografías, analíticas y damos apoyo en lo que necesitan estas personas, además de las frecuentes visitas con la ambulancia y el equipo portátil. Sin embargo, nuestro mayor reto, y también el de la sociedad, es ayudar para que esas niñas sigan siendo niñas. Igual que cumplimos nuestro anterior propósito, haremos todo lo que esté en nuestras manos, en tus manos, para que podamos alcanzar este objetivo. 

Este fue nuestro primer proyecto en el sur de Senegal y, ahora, es nuestro eje. Realizamos ecografías, análisis de sangre y concienciamos a las mujeres para que sepan de la importancia del control prenatal y el posterior seguimiento. Cada vez más, la Maternidad de Talloum y nuestro equipo portátil son lugares de referencia para la comunidad. Implantamos una nueva cultura de la salud materno-infantil y continuamos trabajando en este concepto.

La educación es la clave para acabar con la mutilación genital femenina. Con nuestra principal misión entre ceja y ceja, hemos organizado una serie de actividades de concienciación y de sensibilización para la sociedad senegalesa. A través de la formación, tanto a colaboradores sanitarios (sobre todo a las comadronas que nos apoyan), como a las familias o a las mujeres que se encargan de realizar este procedimiento, transmitimos los peligros de la MGF y el atentado que supone a los derechos de las niñas. Damos charlas, visitamos escuelas, hogares… entregamos panfletos y, como medida urgente, proporcionamos respaldo económico a las mujeres que realizan esta práctica, porque es su medio de vida, para que dejen de hacerlo. Además, seguimos con la campaña para frenar el embarazo precoz de las alumnas, especialmente numeroso en esta zona.

Aunque ahora concentremos nuestros mayores esfuerzos en abolir la mutilación genital femenina, no podemos dejar de mirar al futuro y ver más allá. Cuando las niñas puedan seguir siendo niñas, esperamos que Mundes ofrezca un servicio de pediatría para todos los infantes. Queremos construir una cadena que ayude a reducir la mortalidad infantil en Senegal.

Actividades de Mundes al detalle

Contra la mutilación genital femenina, para reducir el embarazo precoz en las adolescentes y las ETS:

  • En los puestos de salud
  • A la madre y su familia 
  • En los colegios
  • A través de imanes y sacerdotes 
  • Mediante personajes populares 
  • Realizar el control prenatal con ecografías y análisis de sangre.
  • Asistir a urgencias sanitarias con nuestra ambulancia.
  • Promover la formación de médicos para que haya, como mínimo, uno por puesto de salud.
  • Ofrecer apoyo de todo tipo a las mujeres que visitan la Maternidad desde lugares lejanos.
  • Formar un equipo de personas que se encarguen de llevar a cabo las actividades de sensibilización más allá de la Maternidad de Talloum.
  • Localizar a quienes siguen practicando la mutilación y ofrecerles remuneración, por un tiempo, a cambio de que dejen la profesión y se busquen otra nueva. Si se rompe el pacto, denunciarles.

Dónde actuamos

Nuestra base está en Talloum, un pueblo perteneciente al área de la Casamanza y cuya principal ciudad es Ziguinchor. Este territorio representa la zona sur de Senegal, eminentemente rural. El proyecto de Mundes comprende distintas comunas rurales que están formadas por distintos poblados. Si en el propio país existen diferencias culturales y sociales entre las comunidades, más notorio es todavía entre Dakar, la capital del país, y sus alrededores, y el medio rural. Ni el transporte, ni las infraestructuras son los mismos en ambos territorios, por lo que las mujeres y los niños y niñas de la Casamanza ven limitado su acceso a servicios como el de la salud. 

El país ocupa 196.722 km² y cuenta con 17.215.433 habitantes, con una esperanza de vida de 70 años. La población rural constituye un 52,6%. Según las Naciones Unidas, el Índice de Desarrollo Humano es de 0,43, ocupando el puesto 32 de los 51 estados africanos. 

En la comunidad existe la creencia que toda enfermedad tiene una causa espiritual. Se considera que los antepasados retiran la protección a quienes no obran correctamente, dejándoles a merced de los malos espíritus. En los poblados emerge la figura del curandero que usa la medicina tradicional; remedios basados en plantas medicinales, substancias minerales y, en ocasiones, partes de animales. En la actualidad, es frecuente que se mezclen estos remedios tradicionales con fármacos. 

En la zona donde desarrollamos nuestra actividad, las enfermedades más habituales son: malaria, diarrea, infecciones respiratorias, tuberculosis, infecciones de la piel, VIH/sida, ETS, diabetes y problemas cardiovasculares.

El sur de Senegal, donde Mundes se asienta, se dedica principalmente a la agricultura (arroz, mijo y cacahuete) y a la ganadería. Los bueyes siguen siendo la gran ayuda para las tareas del campo.

La zona rural de Senegal presenta vías en malas condiciones y un transporte público deficiente. Poco a poco, las instalaciones eléctricas y el agua corriente van llegando a las distintas comunas.