En Mundes no paramos nunca la actividad. Con menos o más recursos, actuamos siempre con la convicción de ayudar. Sobre todo, a las mujeres, niños y niñas de la zona de la Casamanza, en Senegal. No obstante, hay días también, que se llenan de las cosas sencillas. Y esto es algo que nos da alegría a todos.
Las cosas sencillas
Este país africano viste muchos de sus campos con el árbol del anacardo. En el territorio rural donde se ubica la Maternidad, en Talloum, sucede exactamente lo mismo. En los alrededores de nuestra casa encontramos estos frutos. Los pequeños y pequeñas, expertos en disfrutar de las cosas sencillas, los recogen de las ramas más accesibles. Como puedes ver en la foto de portada, tienen un aspecto amarillo y, al final, topamos con lo que conocemos como anacardo. Un dato curioso, este fruto es rico en vitamina C.
Hace ya algún tiempo cubrimos de vegetación el recinto de la Maternidad. Los ya mencionados anacardos, palmeras, limoneros, mandarinos, naranjos y papayos. Todavía son pequeños aunque, con el tiempo, refrescarán el ambiente de la zona. En estas fotos puedes ver cómo van creciendo.


Mientras las plantas llenan de vida la tierra, dentro, en la Maternidad, se oye también el llanto de un nuevo comienzo. En las últimas semanas, en Mundes hemos asistido a dos nuevos nacimientos. Uno, por la madrugada. El otro, por la tarde. Ambos, sin embargo, con la misma bienvenida: el primer beso de su madre.

